domingo, 17 de junio de 2012

Rio+20: “Lo que sea para salvar al capitalismo”


El domingo en el Aterro dos Flamengos se vio distendido, más que una Cúpula dos Povos parecía una feria de artesanías, amenizada por artistas callejeros de variados países. Recorrían el parque deportistas cariocas de todas las edades, jóvenes con botellas de agua, soda o latas de la cerveza más popular de la ciudad. Y, como todos los días, cientos de uniformados de diversas fuerzas armadas del estado brasileño. Nadie quiso perder la oportunidad de tender mantas en el pasto para la venta de merchandising neohippie de toda calaña. Había desde homeópatas hasta algunos indígenas que ofrecían sonajeros, arcos, flechas, incluso falos de madera en los que se lee parte de la letra de la desvergonzada canción del momento (Eu quero tchu, eu quero tcha).
Y afuera del Aterro dos Flamengos, un grupo de jóvenes se instaló en 20 carpas, junto a carteles que reclaman “Não à construção da nova estrada que passa pelo TIPNIS”, entre otras consignas similares, además de mensajes dirigidos al presidente Evo Morales para que libere a Nina Mancilla, la joven anarquista y punk acusada de “terrorismo” porque habría hecho detonar explosivos de baja intensidad en cajeros automáticos de la ciudad de La Paz. Paradojas de un gobierno que se dice “anticapitalista”. Quienes iniciaron esta vigilia esperaban tener contacto con los representantes de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y del Consejo Nacionales de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) que están en la Cumbre de los Pueblos sobre Rio+20. Estas dos organizaciones realizan actualmente la Novena Marcha Indígena Originaria en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure y de los derechos indígenas, que en esta semana podría llegar hasta la Plaza Murillo, si el Presidente los deja pasar.
En la Cumbre de los Pueblos estaba François Houtart, de Bélgica, ex sacerdote católico y actualmente –desde hace muchos años- sociólogo. Vino como vicepresidente del Foro Mundial de Alternativas, cuyo presidente es el economista egipcio Samir Amin.
Houtart, de 87 años, formula críticas desmedidamente razonables al capitalismo imperante, que en estos días encarna en representantes oficiales de más de cien países de las Naciones Unidas, quienes llegan a Rio de Janeiro para participar de la Contracumbre de los Pueblos/ Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable/Rio+20.
Fue profesor de Sociología en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. Ha trabajado con movimientos sociales en América latina, Asia y África. También fundó en Lovaina el Centro Tricontinental, que realiza investigaciones sociales, fundamentalmente en el área de la Economía. Desde 1952, Houtart publicó más de 50 libros sobre los temas que conoce.
Se podían escuchar las opiniones de este sociólogo, siempre y cuando no utilizara la cercana pista del aeropuerto Santos Dumont uno de los innumerables aviones que salían y llegaban a cada rato. Había que escucharlo mientras descansaban las manos y las gargantas de los grupos de jóvenes que paran todo el día cantando y tocando sus instrumentos, lo cual –a pesar de que sean cualificados músicos- dificulta mucho la comprensión de diálogos entre todas las personas participantes de la Cumbre de los Pueblos, sobre todo durante las plenarias de las organizaciones sociales.
-Estamos tratando de definir alternativas frente a la crisis actual, que es una crisis de sistema, no es solamente una crisis coyuntural. Tratamos de definir no solamente regulaciones del sistema, sino también alternativas- dijo Houtart.
-En la Conferencia “Rio+20”, se prevé que se va a tratar de… no sé si la palabra es “imponer”…
-Sí, es imponer.
-… la llamada “economía verde”.
-He escrito uno de mis últimos libros sobre los agrocombustibles, con los cuales también se pretende proponer una solución verde al problema de la crisis energética. Es una hipocresía absolutamente increíble, porque de hecho, cuando se analizan los motivos reales de la implementación de la “economía verde”, se ve que son totalmente los contrarios. Los gobiernos siguen en la lógica del capitalismo, solamente piensan en una economía orientada por la ganancia en función de la acumulación del capital. Y orientada por la ignorancia de lo que ellos mismos llaman “externalidades”, es decir lo que es externo al cálculo del mercado, como son los daños ecológicos y los daños sociales. No es el mercado quien paga, no es el capital quien paga los daños. Solamente son las comunidades, son las sociedades. En los últimos años los gobiernos y las empresas empezaron a pintarse de verde, porque ahora constatan que el cambio climático afecta a la ganancia del capital. Por eso empezaron a preocuparse por el problema del clima.
-La “economía verde” es una reacción del sistema capitalista, que necesita nuevos mercados para sobrevivir, necesita hacer un “metacapitaslimo” para fortalecerse con el comercio de nuevos productos.
-Siempre el sistema capitalista queda en las mismas lógicas. Como se dice en estas conferencias internacionales de las Naciones Unidas, las medidas que se tomen deben ser “market friendly”, es decir amigas del mercado. Están preocupados por lo grave de la situación, pero de todas maneras creen que las soluciones deben construirse dentro de la lógica del mercado. Por eso se habla del mercado de carbono, del mercado de servicios ambientales, etcétera. Y realmente es grave, es una contradicción fundamental, porque las prácticas sobre energía verde para producir etanol o producir agrodiesel destruyen la mitad de la tierra que usan. Yo he visto eso en África o en Indonesia, por ejemplo, y aquí en América latina, en Colombia y en América central. Es lo que genera el monocultivo para producir agrocombustible, y otros productos también, pero los agrocombustibles en particular son absolutamente destructores de la biodiversidad. Con el empleo masivo de productos químicos se contamina los suelos, las aguas, los mares; todo eso para producir energía verde. El resultado final de esta producción es, a veces, mucho peor que la utilización de la energía fósil.
-¿Y los pensadores del capitalismo no prevén que no hay solución por este camino? Si este planeta no tuviera agua, no tendría capacidad de albergar vida, como cualquier planeta sin agua no puede albergar vida. Pero parece que hacia eso estamos de ida.
-Cuando he tenido oportunidad de hablar con gente de las Naciones Unidas, también del Banco Mundial y otros organismos de ese tipo, el cinismo de la gente que está allá es increíble: están listos para abandonar o para hacer matar a la mitad de la humanidad, lo que sea para salvar al capitalismo. Con esa misma lógica vemos que ahora está Europa, con todos estos programas de ajuste o programas de austeridad para finalmente salvar al sistema financiero. Los estados se endeudan para salvar al sistema financiero y a la deuda debe pagarla el pueblo, disminuyendo el salario mínimo de la gente, disminuyendo las pensiones, disminuyendo los gastos de educación, de salud. Increíble pero es así.
-En este camino, de acá a unos años se va a mercantilizar hasta el aire. Nos podrían meter un tubo por la nariz y medir la cantidad que respiramos, para cobrarnos en consecuencia.
-En la selva amazónica, las empresas empiezan a mercantilizar el oxígeno. Así no estamos tan lejos de esta tontería total, es por eso que Rosa Luxemburgo decía “socialismo o barbarie”. Estamos en medio de la construcción de una situación extremadamente negativa para la Tierra y también para la humanidad. Por eso la lucha de todos los movimientos de los pueblos es tan importante, porque es posible actuar de otra manera. Pero eso exige una voluntad política y la voluntad política la tiene solamente la fuerza de los pueblos. No va a venir del capital, evidentemente.
-Entre las exposiciones que hubo hasta ahora en esta cumbre, se ve que mucha gente rechaza la mercantilización de la naturaleza, pero declara que aceptaría pagar un poco por ciertos componentes o funciones de la naturaleza ¿No cree que es la entrada a la mercantilización de la naturaleza?
-Pienso que debemos tratar de promover un buen análisis de la situación. No se trata solamente de reclamar, de protestar contra cosas que son inaceptables, aunque claro está ese es un paso indispensable. También debemos tratar de entender el por qué ¿Por qué estamos frente a esta destrucción de la biodiversidad? Llegamos a la conclusión de que es por la lógica de la organización del sistema económico. Debemos trabajar sobre las causas, no solamente sobre los efectos. Una segunda cuestión es que, evidentemente, debemos organizar mecanismos que permitan ahorrar los recursos limitados que tenemos. Ya es una nueva conciencia que está progresando poco a poco de parte de los movimientos, la conciencia de que el planeta no es inagotable, estamos viviendo en un planeta que es agotable y al cual la lógica del sistema capitalista está destruyendo, de tal manera que ya excedimos por mucho la capacidad de regeneración de la Tierra, de la Madre Tierra. Debemos encontrar mecanismos para ahorrar todas las riquezas naturales. Y establecer mecanismos puede significar poner un precio. Pero no un precio como mercancía, sino un precio para llegar a la conciencia de que eso no es inagotable. Trabajo para la UNESCO desde hace más o menos 20 años, sobre la cultura y la energía, y he hecho encuestas en muchos países y he visto que en algunos países socialistas había un despilfarro enorme de agua y de electricidad porque casi no costaban nada. No digo que eso significa que los recursos naturales deban entrar en la lógica del mercado, pero sí debemos encontrar mecanismos que nos obliguen a ahorrar. Eso me parece también importante.
-Tengo la idea de que, unos años atrás, en los sectores sociales se hablaba más de cambiar al sistema por uno nuevo. Ahora se habla más de buscar dentro de este sistema imperante la forma de que nos duela menos vivir en él.
-Ese es un peligro real. Es un poco lo que vemos en los países progresistas de América latina, en los líderes de esos países. Veo que todavía hay una perspectiva muy desarrollista en Ecuador, en Bolivia, en Venezuela, en Nicaragua, sin hablar evidentemente de Brasil o de Argentina, donde el modelo dicta claramente desarrollarse con la lógica capitalista y redistribuir una parte del subproducto. Hubo cambios en estos países, hubo muchos logros, no debemos despreciar los logros. Pero está la perspectiva de que algunos de los cambios no son cambios de transición hacia otro modelo, sino finalmente una adaptación del modelo capitalista a nuevas demandas comunitarias o sociales o ecológicas. Es un peligro para el futuro.
-Hace unos diez años, en Argentina había una reflexión bastante expandida: “Argentina tiene un territorio tan grande y es pobre, mientras Japón con casi nada de territorio es una potencia mundial”. Ahí estaba la visión de que un país debe explotar al máximo sus recursos naturales si quiere mejorar en la tabla de posiciones.
-Debemos ver la manera de salirnos de esta lógica. Fui miembro de la Comisión de Naciones Unidas sobre la crisis financiera económica. También la integraba Joseph Stiglitz, el economista norteamericano premio Nobel y que fuera vicepresidente del Banco Mundial. Fue interesante participar en esa comisión en la que yo era el único no economista. En esa comisión, los otros eran economistas de tipo neokeynesiano, pero era muy difícil hacerles entrar en otra perspectiva. A lo sumo proponían regular al sistema radicalmente, pero no pensaban en inventar otro sistema.
-La empresa de transporte aéreo TAM anunció que este 19 de junio, para celebrar que se hace la Cumbre de Rio+20, va a realizar su primer vuelo desde São Paulo hasta Rio de Janeiro en un avión alimentado por biocombustible.
-Ay, ay, ay ¿Y cuántos territorios van a destruir para hacer el etanol? Es increíble.
-También nos aclara de qué se trata la “economía verde” de Rio+20 ¿Cuál cree que será el panorama si tantos gobiernos están contentos de seguir este camino?
-Por una parte es interesante ver que tienden a preocuparse por el asunto, pero por otra parte están dando falsas respuestas. Y justamente es el papel de una cumbre como la de aquí, de los Pueblos: debemos demostrar que son falsas respuestas. Y demostrar de manera científica que hay posibilidad de hacer las cosas de otra manera. No digo que toda la gente que trabaja en este sector oficial es de mala voluntad, hay muchos que son de buena voluntad; pero aunque tienen los instrumentos para analizar la propia situación, son víctimas de ellos mismos, de esta falsedad intelectual y práctica.

Contra la “Economía Verde”


Contra la “Economía Verde”



La Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático realizó un debate sobre la situación del modelo capitalista en Bolivia y mostró propuestas alternativas surgidas de la experiencia de las organizaciones sociales. El encuentro tuvo lugar en la Cumbre de los Pueblos sobre Rio+20, que se desarrolla en la ciudad de Rio de Janeiro a propósito de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable, en la cual estarán presidentes de más de cien países para afianzar –según lo previsto- una “economía verde” que postula la mercantilización de los seres, funciones y ciclos de la naturaleza. Los participantes de la actividad de la Plataforma, provenientes de varios países, alertaron sobre la urgencia de lograr una mayor articulación en la sociedad civil para evitar que los acólitos del sistema capitalista terminen de destruir a este planeta y, por consiguiente, a quienes lo habitan.
El encuentro de la Plataforma fue dirigido por mama Rosiyo Patty, exmama t’alla de Industrias Extractivas del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), y por Lucio Ayala Siripi, secretario de Tierra y Territorio de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB). Él evidenció que en lugar de impulsar una tramposa y letal “economía verde”, los gobiernos de países industrializados y las empresas transnacionales deberían hacerse cargo de la deuda ecológica y ambiental que tienen pendiente con Bolivia, por ejemplo, históricamente diezmada en gran parte de su territorio por causa de emprendimientos lucrativos para unos pocos.
“Los países desarrollados tienen una deuda ecológica con los pueblos indígenas, porque en nuestra Amazonía, en nuestro territorio ya no producimos igual que antes. Ya nuestros ríos y nuestras lagunas se están secando. Nos tienen que pagar porque sufrimos ese cambio en nuestras formas de vida”, dijo Ayala, del pueblo Cavineño. Los “cambios” que afectan a los pueblos indígenas son profundamente culturales. En algunos casos, quienes viven en las comunidades deben buscar otras actividades para sostener a sus familias. En muchas situaciones, la Casa Grande de las y los indígenas está tan deteriorada que deben migrar a las ciudades, donde la “seguridad alimentaria” -tan cacareada por las Naciones Unidas- puede hallarse en el fondo de los tachos de basura.
“En los últimos años, la lucha principal de pueblos indígenas ha sido por el territorio, porque justamente nuestro territorio es nuestra Casa Grande. En ella nosotros tenemos convivencia con la tierra, con el agua, con los animales, porque ahí nosotros vivimos. Los pueblos indígenas sin territorio son nada, dejan de existir”, dijo el dirigente de la CIDOB.
Él, como cientos de indígenas de todo el mundo, llegaron hasta Rio de Janeiro para manifestar su rechazo al modelo metacapitalista que esperan afianzar la mayoría de los países de la ONU. “No queremos la mercantilización de nuestro territorio. Eso nos va a afectar en nuestra forma de organización, en nuestras estructuras. Los estados deben respetar nuestra autonomía, nuestra autodeterminación, nuestras culturas, que ya están desapareciendo”, dijo Ayala.
Además del CONAMAQ y de la CIDOB, del encuentro de la Plataforma participaron la Asociación Nacional de Regantes y Sistemas Comunitarios de Agua Potable (ANARESCAPYS), el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), la Comisión Episcopal Pastoral Social (CEPAS) Caritas y la Fundación GaiaPacha.
Coraly Salazar, de CIPCA, presentó las conclusiones del Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural, realizado en abril en la ciudad de La Paz. “Como sociedad civil deberíamos trabajar para incidir sobre los gobiernos, para que reconozcan la importancia histórica de la agricultura campesina indígena, que garantiza la seguridad alimentaria y la protección de la biodiversidad. Dentro de esta biodiversidad, hay que reconocer la importancia estratégica de los bosques de la Amazonía para la conservación de los recursos vivos y la variabilidad genética, así como  para la conservación de los pueblos indígenas campesinos y sus conocimientos ancestrales. Allí están también las reservas de agua dulce, a las cuales debemos proteger seriamente. La discusión que existe en estos días sobre el modelo de desarrollo no se va a aclarar si no tenemos claro y presente hacia dónde queremos ir. Es un camino que debe basarse sobre el respeto a los derechos de los pueblos indígenas”, comentó.

Economía de muerte

Un problema común de muchos pueblos indígenas de la región amazónica reside en que los gobiernos nacionales proyectan la construcción de hidroeléctricas, para lo cual levantan represas en ríos y dejan bajo el agua a las comunidades que ahí vivían de la pesca. Según las autoridades gubernamentales, de esta manera se genera “energía limpia”. Sobre este caso comentó Iremar Ferreyra, del Instituto Madeira Vivo, presente entre la concurrencia en la mañana del Aterro de Flamengo, donde se hace la Cumbre de los Pueblos.
“No hay energía limpia con las hidroeléctricas. Las empresas se esconden detrás del concepto de ‘energía verde’ para extraer cada vez más dinero de los recursos naturales, mediante la conversión de ríos en megaempresas de exportación de energía eléctrica y dejando a las poblaciones en la miseria. Por eso la ‘economía verde’ es en realidad una economía de muerte”, dijo Ferreyra.
“Ante esta situación, proponemos que la economía de las comunidades sea revalorizada, respetada. No se debe pensar del lado de las finanzas, de generar plata. Se debe pensar en generar vida, en garantizar la conservación de los territorios, en garantizar políticas públicas. Pero ahora los gobiernos abandonan sus responsabilidades y dejan que empresas afecten a la vida”, agregó.
“Según nuestra experiencia en el río Madeira, la ‘economía verde’ es un concepto que utilizan las empresas generadoras de energía para obtener más dinero. Y los gobiernos se valen del concepto de ‘economía verde’ para garantizar el desarrollo económico, no el desarrollo humano, no el desarrollo ambiental. Si las represas van a inundar todo ¿cómo van a generar vida?”, dijo Ferreyra.
“Pido a los jóvenes que sigan la lucha, aprendiendo con los más viejos, para que continúen las tradiciones de nuestros pueblos de garantizar la vida armónica, de garantizar la calidad de vida. Si no lo hacemos, no tenemos nada”, dijo.
Martín Vilela, de la Plataforma, presentó el posicionamiento ante Rio+20 de las organizaciones sociales de que son parte de ella, como la CIDOB y el CONAMAQ. “Este modelo de desarrollo va a acrecentar las desigualdades y va a generar un mayor desequilibrio ambiental. Estamos acá, en la Cumbre de los Pueblos, para compartir y articular una lucha global mucho más grande desde la sociedad civil, que exija cambiar realmente a este sistema de desarrollo por otro, porque el que tenemos está matando la vida del planeta”, consideró.
“Con la ‘economía verde’, los países de la ONU pretenden fortalecer un sistema basado sobre el mercado de explotación de recursos naturales, pretende profundizar el sistema de pago por servicios ambientales, que es una forma de mercantilización de la naturaleza. Por otro lado, busca incorporar un nuevo elemento al mercado, que se llama la ‘financialización de la naturaleza’. Esto significa que intentan incorporar nuevos elementos que antes no estaban presentes en el mercado especulativo, por ejemplo la fotosíntesis, la capacidad de absorción de carbono de los bosques, la polinización de las abejas. Son funciones y ciclos de la naturaleza que antes no estaban en el mecanismo financiero”, dijo Vilela.
“Al final, vamos a tener un sistema que legitime la apropiación privada sobre la gestión de estos recursos y de estos ciclos. Esto podría generar -como se ha dado en muchos lugares- un mecanismo de exclusión social, de fortalecimiento de grandes corporaciones, de grandes empresarios que pueden comprar bosques, que pueden comerciar con estos nuevos bienes, lo que acabaría fortaleciendo al sistema que está destrozando al planeta”, agregó.
“No es posible hacer un desarrollo sostenible o una ‘economía verde’ más responsable, porque el problema es que hay una base estructural, hay una concepción de ‘desarrollo’ basada sobre el crecimiento y la acumulación de dinero y capital. Esto conlleva una explotación irracional de los recursos naturales”, dijo.

La propuesta boliviana
“Debemos empezar a pensar en otro modelo de desarrollo. En Bolivia los pueblos indígenas han propuesto el Vivir Bien. Hay una diferencia entre ‘vivir bien’ y ‘vivir mejor’. Vivir mejor implica acumular cada vez más, mientras que el Vivir Bien propone tener solamente lo necesario para vivir. Y sobre todo, tener una visión de desarrollo según la cual la naturaleza no es un conjunto de elementos y recursos a ser explotados, sino que es la Madre Tierra, de la que nosotros somos parte. No hablamos de recursos naturales, sino de seres y dones de la Madre Tierra. Si así fuera, la relación con la tierra tendría una lógica distinta: habría mucha más responsabilidad en la gestión de estos seres y dones de la naturaleza”, contó Vilela.
El integrante de la Plataforma advirtió sobre la desinformación que rodea al concepto de ‘economía verde’. Por este motivo, buena parte de la población desconoce el paso temerario que darán los presidentes en Rio+20. “Estamos ante un monstruo que domina a los medios de comunicación, que domina a la información. Hoy, más que nunca, existe la necesidad urgente de hacer un cambio global, porque ya no tenemos tiempo, estamos a punto de entrar a un escenario global de mucha adversidad, donde faltarán alimentos. Ya hay pruebas más que contundentes sobre la insostenibilidad de este sistema y, por lo tanto, tenemos que cambiarlo por otro”, indicó.

viernes, 8 de junio de 2012

CONTRA EL TERRORISMO INDIVIDUAL Y SOBRE TODO CONTRA EL TERRORISMO ESTATAL

jueves, 7 de junio de 2012

El viernes 29 de mayo, el Servicio de Inteligencia de la Policía invadió los domicilios de compañeros anarquistas que también eran activos defensores del TIPNIS. Vulneró  sus derechos elementales: sin defensa y frente a todos los medios de comunicación fueron condenados por el Ministro de Gobierno, quien los acusó de  terroristas involucrados en la detonación de explosivos en cajeros. Así, hay dos encarcelados imputados, quienes han negado cualquier nexo con los atentados, y no existen pruebas contundentes, pues el Gobierno utiliza como pruebas algunos fanzines, máscaras, volantes, poleras, etc.

Aclaramos que el Estado burgués es el terrorista. No sólo vulnera los derechos más elementales, también nos condena a la miseria, al desempleo y a la superexplotación. No son casos aislados la masacre de Chaparina, la golpiza a una enfermera durante el conflicto de salud, las detenciones en Mallku Qhota y la aprehensión y encarcelamiento de activistas anarquistas. No es de extrañarse que los gobiernos represores utilicen este tipo de artimañas y hasta montajes para endurecer las políticas represivas y criminalizar la protesta social. El Gobierno del “proceso de cambio” encarcela a cualquiera que tenga la osadía de criticarlo.

Si hay un terrorista, está en la Vicepresidencia. No entre los luchadores del TIPNIS. Por tanto, llamamos al movimiento indígena a pronunciarse en solidaridad con los compañeros que nunca dejaron de ser solidarios con la causa indígena.

Por qué nos oponemos al terrorismo individual

Desde nuestro lugar de luchadores rechazamos el terrorismo individual: no con la hipocresía y doble moral de quienes se llenan la boca hablando de lo “sublime” de la vida humana y la democracia, pero matan de hambre a los trabajadores y al pueblo, o envían a morir al frente de batalla imperialista a una inmensa cantidad de jóvenes.

Rechazamos al terrorismo individual porque somos conscientes de que esa vía no nos acerca a la revolución, pues la revolución no puede ser resultado de la mera sumatoria de actos terroristas. Unas cuantas bombas no podrán reemplazar a toda la masa organizada. La revolución solo puede surgir de la agudización de la lucha de clases, de la organización de la clase explotada.

Los terroristas subestiman a las masas al creer que pueden hacer la revolución sin ellas. Además, generan confusión en entre ellas y dan el pretexto necesario para el endurecimiento de los métodos represivos del Estado burgués.

No tenemos que saldar cuentas con ningún ministro burgués, ni con algún que otro edificio o monumento: las cuentas tenemos que saldar las con el sistema capitalista en su conjunto, y eso se hace organizando y educando a la clase para tomar el poder.

¡No la criminalización de la protesta!
¡LIBERTAD A LOS COMPAÑEROS DETENIDOS!
¡EL TERRORISTA ES EL ESTADO!


AGENDA REVOLUCIONARIA


martes, 5 de junio de 2012

¡Alto a la criminalización de la protesta social!


¡Libertad a todos los detenidos, Henry, Nina, Víctor y Renato! ¡Desprocesamiento inmediato de la decena de imputados por la justicia burguesa!

El martes 29 de mayo -con aproximadamente una decena de allanamientos y detenciones- el gobierno del MAS a través de la fiscalía, imputaron a activistas anarquistas y ecologistas con la acusación de ser los autores de algunos atentados contra cajeros automáticos. Todos y cada uno de los imputados han negado reiteradamente estas acusaciones, y han denunciado una cacería política con el objetivo de debilitar el apoyo a la IX marcha indígena del TIPNIS. Entre las “pruebas” presentadas por la fiscalía están desde volantes y material publico legal, hasta mascaras , camperas con tachas y otros accesorios legales. Entre los elementos presentados por la fiscalía están fotografías de los supuestos terroristas, las mismas que fueron presentadas a la prensa adosada a fotografías recientes de los imputados. Rechazamos esto  represivo, ya que al presentar las dos fotografías adosadas se busca inducir a la opinión pública a dar por ciertas estas “pruebas”, en un claro intento de condenar de antemano a los imputados. Exigimos la inmediata libertad de los 4 compañeros, Nina y Henry presos políticos  y Víctor y Renato con detención domiciliaria, así como el desprocesamiento de los casi 10 activistas solidarios con la lucha indígena del TIPNIS. Afirmamos que estas detenciones y procesamientos son parte de una política pro burguesa y antidemocrática sostenida por el actual gobierno de criminalizar la protesta social, como fue con la detención del dirigentes del Movimiento Sin Tierra, como es el juicio que el canciller Choquehuanca le sigue a las mujeres indígenas de los pueblos del TIPNIS en un proceso judicial más que irregular y fabricado; como sucedió con la detención y procesamiento de los estudiantes de la UPEA, UMSA y UMSS durante el conflicto pasado de salud; y como es la detención del dirigente indígena de Mallku Khota, en el penal de Kantu Marka, por oponerse a la empresa minera trasnacional en Norte Potosí.
Desde la LOR-CI le negamos al estado todo derecho al procesamiento y encarcelamiento de militantes y activistas obreros, populares, indígenas o estudiantiles, máxime cuando vemos cómo este Estado es el garante de la violación de los mas elementales derechos de los trabajadores y el pueblo, como sucede con la violación del derecho de autodeterminación de los pueblos del TIPNIS  o del Norte Potosí, donde el Estado aparece como garante de los negocios empresariales. Este mismo Estado es el que viene garantizando -con el nuevo y moderno mote de plurinacional- los negocios de banqueros y empresarios, garantizando salarios de hambre, permitiendo que en las fábricas y empresas mineras los trabajadores sufran una salvaje y cotidiana dictadura patronal, sin seguridad laboral ni condiciones de trabajo mínimamente aceptables. Consideramos que la violación de los derechos laborales de los trabajadores -como en salud que buscan barrer con una qconquista de más de 40 años con el 1126- es una expresión del terrorismo patronal y empresarial. Así mismo, frente a las afirmaciones de la existencia de algunos atentados a cajeros automáticos, desde la LOR-CI, afirmamos que ninguna dinamita puede remplazar la acción independiente y colectiva de los trabajadores organizados democráticamente. comprendemos que en diversas partes del mundo sectores juveniles por un deseo de revancha frente a los atropellos e indignidades que provoca el capitalismo en la población trabajadora, son empujados a acciones de terrorismo individual, sin embargo, lejos de ayudar a destruir este sistema basado en la explotación y opresión de las grandes mayorías nacionales, tales métodos sólo desorganizan las filas de los que luchan al sembrar confusión y permitir, como en este caso que los representantes del capital, de la reacción y del orden establecido puedan usarlos como pretextos para desatar una feroz represión. Rechazamos por tal motivo los métodos individualistas y pequeños burgueses del terrorismo individual  y llamamos a la juventud, a los estudiantes y trabajadores a organizarnos y pelear por organizar a la clase obrera y al pueblo, única manera de destruir este sistema antidemocrático y basado en la explotación del hombre por el hombre.

Liga Obrera Revolucionaria liga.obrera.revolucionaria@gmail.com

La Policía bloquea a indígenas nuevamente Esta vez ante la Asamblea de la OEA





La comisión de la Novena Marcha Indígena se reunió ayer en un restaurante de Tiquipaya a la espera de que los recibiera Santiago Cantón, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien estaba a pocas cuadras de allí. Al atardecer, cansados de estar sentados, se dirigieron a pie al Hotel Regina, para dejar los papeles en la puerta mientras adentro continúa la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Diez indígenas salieron a la avenida Cochabamba, flanqueada por cientos de policías. Apenas los vieron, los uniformados empezaron a hablar por teléfono y seguirlos a pocos metros, como si algo impredecible fuera a suceder si les quitaban la vista de encima. La comisión de la Novena Marcha se mantenía ajena a tanto escrutinio y se concentró en los colores de las luces del semáforo, en el tránsito de vehículos locales y de la OEA, a punto de caer otra noche.
A tres cuadras del Hotel Regina, sobre un puente tácticamente elegido, la Policía los emboscó con tres vehículos y 25 uniformados los rodearon prestos para reprimirlos, como si los indígenas que iban a pie y con algunos papeles fueran qué.
Otra vez, la Policía Nacional demostró que es la expresión más sincera del Estado, en este caso de uno supuestamente Plurinacional.
Un policía que se identificó como “policía”, como si no tuviera grado, se arrojó hacia los indígenas para gritarles que corten la caminata. La etiqueta en su pecho verde decía “J. Siles M.”
Los indígenas intentaron explicarle adónde iban, por qué y que los esperaban allí adelante para recibirlos.
-¡Dígame autoridad de dónde es usted!- mandó el policía Siles a Adolfo Chávez, presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB).
-De los pueblos, pues- dijo Chávez.
-¿¡De que pueblos!? ¡Enséñeme el documento!- dijo Siles, como si hablara al chico nuevo de la ANAPOL.
-¡De los pueblos, pues!- replicó Chávez y le extendió su carnet de presidente de la CIDOB.
-¡Esa es la credencial de la CIDOB! ¡Usted me ha dicho que es autoridad!- le recriminó el policía
-¡De los pueblos, pues!- reiteró Chávez.
-La autoridad es del Estado, no de las organizaciones. Nosotros solamente reconocemos a autoridades del Estado- dijo el policía Siles, como si “Estado” fuera sinónimo de “Movimiento Al Socialismo”.
-Pero la Constitución reconoce a las autoridades originarias- dijo alguien de la comisión de la Novena Marcha.
-Yo soy subordinado- dijo Siles, posiblemente excusándose.
-De la OEA me han llamado. Nos van a recibir en el portón y nos volvemos- explicó el presidente de la CIDOB.
-Vamos a canalizar esa reunión, pero usted aquí se va aquedar. Vamos a pedir nosotros autorización para que usted pueda pasar más de acá- dijo el policía Siles en el puente, donde había un límite imaginario o solamente visible para él.
-De la OEA me están llamando para que vaya allá- dijo Chávez mostrando su celular.
-A ver, vamos a ver, nos vamos  a comunicar- dijo el vocero de los uniformados, quien realmente nada hizo y se quedó ahí parado junto al límite que no se podía ver, pero quizás se podía oler.
“Embajador: estamos aquí con la policía y realmente de nuevo lo mismo de ayer…”, dijo Chávez por teléfono. El día anterior, por la mañana tenían que reunirse con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. Pero la comisión de la Novena Marcha había sido retenida en la entrada a Tiquipaya porque como toda identificación los indígenas llevaban la bandera del Patujú. Tuvo que intervenir el embajador de Bolivia ante la OEA, Diego Pari, para que les dejaran llegar al Hotel Regina.
“Queríamos entregarle a usted la documentación para regresarnos a la marcha… aquí nos tienen, sobre el primer anillo… le paso aquí con el policía”, dijo Chávez al teléfono. El embajador de la OEA ante Bolivia, Eduardo Reina, quería pedirle al uniformado Siles que les dejaran pasar.
Pero este policía se negó a poner su oído en el auricular: “Mi comandante me tiene que hablar”, dijo Siles.
Chávez cortó la comunicación y la Policía mantuvo su cerco, a la espera de más órdenes.
“El embajador ha querido hablar, le he querido pasar al policía, pero no quiere hablar con el embajador de la OEA, es una falta de respeto”, consideró el presidente de la CIDOB. Le querían dejar a la CIDH documentos sobre la represión policial a la Octava Marcha Indígena, en septiembre de 2011, por la cual la justicia aún no distingue a sospechosos ni acusados. La comisión de la Novena Marcha quería entregar también un folder con las resoluciones emergidas del 30º Encuentro de Corregidores del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) realizado en marzo de este año en la comunidad de Gundonovia.
“Están viendo cómo nos cortan el paso. En plena democracia se dan estas cosas, así es como estamos con nuestro Gobierno”, dijo el presidente de la Subcentral TIPNIS, Fernando Vargas Mosúa, a algunos periodistas ahí presentes.
“¿Cómo dice este Gobierno que es indígena como nosotros y no nos deja que transitemos los propios?”, se quejó una señora de la comisión marchista.
“Ahorita veníamos caminando para entregar la documentación que se ha consensuado. La entregamos y nos volemos pa’ tras, porque no tenemos nada que hacer allá, además no estamos habilitados. Vamos a entregar la documentación y volvernos nomás”, comentó Vargas a la prensa.
Los minutos pasaban y nada acontecía. Entonces, la porción de la Novena Marcha decidió espontáneamente avanzar, porque evaluaron que constitucionalmente nada lo impedía.
Pero no dieron ni diez pasos que los policías los contuvieron. “Si no están acreditados no pueden pasar, por favor”, dijo el uniformado de mayor rango en el bloqueo verdeolivo.
-Vamos a entregar estos documentos y nos volvemos- explicaron los marchistas.
-Es zona restringida, por favor- dijo apaciblemente el jefe policial.
En eso, llegó la vagoneta de la OEA que traía al embajador Reina.
-¿Cómo están?- saludó el embajador a los indígenas.
-Mire cómo nos bloquean, es lamentable que esto suceda en plena democracia.
-Sí, es lamentable- dijo el embajador por lo bajo.
-Entregamos eso y nos venimos pa’ tras- repitieron los indígenas.
-Tenemos ahí un vehículo. Disculpen la molestia, pero pueden ser tres personas solamente. El tema es que tengo muy poco espacio- dijo Reina.
En la comisión eligieron a los tres y pidieron calma a los demás, que se quedaron junto a los policías y sus vehículos. “Nos esperan hermanos, no se achicopalen”, pidió el presidente de la CIDOB.
Comisión de Comunicación de la Novena Marcha Indígena

viernes, 1 de junio de 2012

Toma impulso la protesta contra servicio lentoServicio. El movimiento que surgió en las redes sociales para reclamar un mejor internet hizo su primera protesta en Santa Cruz ante proveedores.


Ref. Foto: Ayer los activistas salieron a las calles en Santa Cruz de la Sierra.

Más y mejor internet para Bolivia tomó cuerpo en la capital cruceña. Ayer casi una decena de personas se manifestaron de manera pacífica afuera de las instalaciones de dos empresas que prestan sus servicios de internet en nuestro departamento. "Estamos acá para que las empresas puedan reducir el costo del servicio de ADSL en un 30%". dice Mario Durán, gestor de este movimiento a nivel nacional que ya tiene más de 9.000 miembros en su página web y grupo de Facebook.

ADSL Vs 3G. 
Con pancartas que pedían la nivelación de precios en el servicio de internet, los activistas realizaron las dos manifestaciones; en la cooperativa lograron conversar con algunos directivos y pactaron una reunión para hoy a las 16.00, mientras que en la empresa estatal no recibieron respuesta.
Quieren que las operadoras, además de centrar sus campañas en el servicio de Internet Móvil, por ejemplo el 3G, no dejen de lado al ADSL, que es el más usado en nuestro país.

Malas experiencias. "Yo estuvo durante un año con una conexión de 168 Kbps que me proporcionaba la estatal, ellos me dijeron que mi velocidad llegaba al 80%, pero a la hora de la verdad solo llegaba al 50%. Cuando fui a reclamar me tuvieron como pelota, rebotando entre el call center, atención al cliente y servicio técnico, y ninguno de los tres me brindó una solución", dice Fernando Balderrama, ingeniero de sistemas y activista del movimiento. "Yo tuve un problema parecido con un módem que al cambiar de operador el mismo me decían que no era compatible, cuando realmente lo era, desinformándome", dice Jared López.

No hay reclamos. En la ATT Santa Cruz, su director, Samuel Cáceres, indicó que "hace días que no recibieron ningún reclamo de algún usuario y menos del movimiento, pero están a tiempo de hacer" dijo. El representante nacional, Clifford Paravicini, indicó que en Bolivia no existe la "cultura del reclamo". 
"Lamentablemente en Bolivia los usuarios no están acostumbrados a presentar reclamos por servicios”
Clifford Paravicini
Director Nal. ATT

Manifiesto de intelectuales en defensa de los detenidos

La Paz, 31 de mayo (Oxígeno).-

Virginia Aillón y Humberto Quino, poetas e intelectuales bolivianos, se manifestaron en contra de la detención y acusación de terrorismo de Nina Mansilla Cortez y Henry Zegarrundo. Argumentan que se los persigue por "pensar diferente" en un comunicado público que textualmente dice:
"Los poetas y escritores Virginia Aillón y Humberto Quino manifestamos nuestra indignación por el allanamiento de sus domicilios, posterior detención y acusación de terrorismo de los compañeros Nina Mansilla Cortez y Henry Zegarrundo. 



Los escritores abajo firmantes respaldamos las declaraciones de ambos compañeros en la presentación que el ministro de gobierno hizo de ellos a la prensa el día de hoy 29 de mayo de 2012: 

NO ES UN DELITO PENSAR DIFERENTE
NO ES UN DELITO LUCHAR POR LOS DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS DEL HOGAR
NO ES UN DELITO LUCHAR POR LA JUSTICIA 
NO ES UN DELITO ESCUCHAR LA MÚSICA QUE NOS GUSTA
NO ES UN DELITO VESTIRNOS COMO QUERRAMOS 

El gobierno está criminalizando a quienes pensamos diferente, a quienes ejercemos el elemental derecho democrático de nuestra libre expresión, a quienes nos vestimos diferente, a quienes desde el arte y la cultura nos oponemos a toda forma de discriminación e injusticia.
El gobierno está haciendo algo muy parecido al asesinato del adolescente negro norteamericano Trayvon Marti el 17 de febrero pasado, quien fue disparado a quemarropa por un racista blanco con el argumento que le pareció sospechoso que Trevor “vistiera de capucha”. 
En realidad lo que el gobierno está criminalizando a quienes rechazamos sus políticas extractivistas, a quienes rechazamos la violación de los derechos de los pueblos indígenas del TIPNIS, a quienes hemos participado en la vigilia de la VIII Marcha indígena, a convocatoria de las Mama Tallas de CONAMAQ, a quienes rechazamos las políticas culturales elitistas y sin embargo organizamos espacios de libre expresión con las únicas armas que tenemos: nuestra creatividad y nuestra creencia férrea e indeclinable en la libertad. 
Nina y Henry son activistas sociales y culturales y todos nosotros lo somos; Nina y Henry han participado y participan en la defensa del TIPNIS y todos nosotros lo hacemos; Nina y Henry ejercen su derecho a expresarse libremente mediante la música, la literatura, el teatro, el performance, y todos nosotros lo hacemos; Nina y Henry aportan desde los estudios académicos como muchos de nosotros. 
Aquí estamos todos:
TODOS LUCHAMOS POR LA JUSTICIA
TODOS EJERCEMOS NUESTRO DERECHO A LA LIBRE EXPRESIÓN"


Virginia Aillón 
CI: 2293355 
HumbertoQuino
CI: 2021173

http://www.oxigenobolivia.com/o2/sociedad/08622c576fdcaad1d9d5