jueves, 10 de enero de 2013
lunes, 7 de enero de 2013
Para entender los sucesos de Kronstandt
Nota: cuado la experiencia historica ha desmostrado que ha sido el marxismo el que ha hecho carne en el seno del movimiento obrero, no tardan (en especial los anarquistas) de hechar mano una y otra vez a los sucesos de Kronstandt. Como marxista y trotskysta me ineteras aclarar una vez más.
Por M.M.
Principalmente los anarquistas y hasta los propios capitalistas siguen rumiando una y otra vez sobre los sucesos de Kronstandt. Y a pesar de los debates ya dados, una y otra vez, siguen presentándose como si fueran los defensores más feroces y férreos de la DEMOCRACIA contra la “terrible y sangrienta” dictadura del proletariado. Obvian decir por supuesto que muchos de los marinos sublevados en aquella época buscaban la restauración capitalista en Rusia. A decir del propio Trotsky “los anarquistas defienden, en el símbolo de Kronstadt, un genuino comunismo antiestatal; los mencheviques, en la época del levantamiento de Kronstadt defendieron abiertamente la restauración del capitalismo y Miliukov lo defiende aún ahora”. Como verán hasta Miliukov el llamado ministro de la guerra abanderaba la defensa.
Por otro lado, el levantamiento de Kronstandt debe entendérselo en el marco del desarrollo que adquirió la lucha de clases durante la revolución. Hubo durante este desarrollo una infinidad de tira y aflojes entre la revolución y la contrarrevolución, una infinidad de movimientos que atentaban contra el Estado de los soviets y fueron sofocados, pero lo de Kronstantd tiene mayor atención porque se trataba de una flota con un fuerte y muy bien armado.
El propio Trotsky ha respondido ya con bastante claridad ante estas acusaciones que le hacían (y le siguen haciendo). Y su respuesta como buen marxista va más allá de entender el suceso como un hecho aislado del proceso revolucionario y de la lucha de clases que se desarrolla en este proceso. Antes de argumentar (como lo hacían algunos periódicos burgueses) que los marinos sublevados eran los “puros entre los más puros” es más científico entender la composición de las agrupaciones políticas y sociales en la flota de Kronstandt. Los anarquistas, mencheviques, liberales y reaccionarios tratan de presentar el asunto como si al comenzar 1921 los bolcheviques hubieran dirigido sus armas contra los mismos marineros de Kronstadt que garantizaron la victoria de la Insurrección de Octubre.
Veamos. Tanto en 1917 como en 1921 “Entre los marineros de Kronstadt había tres capas políticas: los revolucionarios proletarios, algunos de ellos con un pasado y un entrenamiento serios; la mayoría intermedia, principalmente de origen campesino; y finalmente, los reaccionarios, hijos de kulaks, tenderos y curas.” (Trotsky: Alarma por Kornstandt). Es la relación entre estas tres capas las que dará como resultados la actuación de la flota de Kronstandt en uno u otro momento del desarrollo de la revolución. Durante el zarismo, por ejemplo, las capas reaccionarias someten a las otras y las aíslan a través del terror. En 1905 es a la inversa, dirigida por la capa revolucionaria, las otras capas se revelan y someten a la capa reaccionaria (podemos ver esto en la película del Acorazado de Potemkim). Quien no entiende esto tampoco podrá entender que, como en el resto de la sociedad, al interior de las la flota de Kronstandt se desarrollaba la encarnizada lucha entre burguesía y proletariado por ganarse a la capa intermedia proveniente del campesinado.
En 1917, la dirección de los soviets pertenecía al partido bolchevique. Pero en la flota de Kronstandt constituían una minoría, una minoría que sin embargo había arrastrado tras de sí a la gran mayoría de la flota que se componía de social-revolucionarios y anarquistas. He ahí un producto de las relaciones que se establecían entre estas capas que interactuaban en Kronstandt. La clase trabajadora no es homogénea, existe una vanguardia y la revolución se da cuando esta vanguardia arrastra tras de sí al resto del proletariado, pero esto de ningún modo significa que desaparezcan las contradicciones.
Lo lamentable es que los acusadores tardíos de los sucesos de Kronstandt no vean en esta composición política y social de Kronstadt lo que dio lugar a su trastorno durante la Guerra Civil, y de esa manera niegan el movimiento dialectico de la historia, al asumir que el Kronstandt de 1921, era el mismo que el de 1917.
Volvamos a las palabras de Trotsky, el principal acusado por los “defensores de kronstadt” (pero no por tanto defensores de la revolución): “Sí, Kronstadt escribió una página heroica en la historia de la revolución. Pero la Guerra Civil inició una despoblación sistemática de Kronstadt y de toda la flota del Báltico. Desde los días del levantamiento de Octubre, destacamentos de marineros de esta base se enviaban para ayudar a Moscú. Otros se enviaban al Don, a Ucrania, para buscar pan y organizar el poder local…. la flota del Báltico y la guarnición de Kronstadt fueron despojadas de todas las fuerzas revolucionarias. Todos los elementos que eran de alguna utilidad (elementos revolucionarios) fueron llevados a luchar contra Denikin”. Ante el argumento de que en el aplastamiento de Kronstandt se aplastó a los marinos que ayer hicieron la revolución, queda demostrado que no se trataba del mismo Kronstandt que el de 1921.
Cabe resaltar además que entre la crisis que se debatía el pueblo ruso, la flota de Kronstandt no tenía el problema tan agravado del hambre, y contaba con buenas provisiones. Es más en un determinado momento, cuando las condiciones llegaron a ser muy críticas en el hambriento Petrogrado, el Politburó discutió más de una vez la posibilidad de conseguir un “préstamo interno” de Kronstadt, donde todavía existía una cantidad de viejas provisiones. Pero los delegados de los trabajadores de Petrogrado contestaron: “No conseguirán nada de ellos por bondad. Ellos especulan con ropa, carbón y pan. En este momento en Kronstadt, todo tipo de gentuza ha levantado la cabeza.” Esa era la verdadera situación señores defensores de Kronstandt!
Es importante definir el carácter político y social del motín pero de manera objetiva, dilucidando el papel que representó este motín en el desarrollo de la revolución, de lo contrario, o es maldad, ignorancia o un lamento ingenuo del tipo pacifista.
En 1917, los obreros como vanguardia lograron arrastrar hacia adelante (hacia la revolución) a los campesinos, pero durante la crítica Guerra Civil cundida por el hambre, se produjo un reflujo como en todo movimiento y los campesinos tendían a jalar hacia atrás al movimiento obrero. Lo que sucedió es que en el periodo de Guerra Civil las ciudades tomaron mucho del campo pero aún daban poco en cuanto a productos manufacturados al campo (recordemos que Rusia empieza seriamente su proceso de industrialización luego de la Revolución), en estas circunstancias es que tienen lugar algunos movimientos (el de Majno por ejemplo) que se dedicaban a asaltar trenes con alimentos destinados a las fábricas o ejercito Rojo y a fusilar a los comunistas… ya esto le llamaban lucha “anarquista” contra el Estado. Evidentemente el Ejercito Rojo y el Estado proletario tuvieron que enfrentar a estos movimientos que atentaban con sumir a la URSS en el hambre generalizada y por tanto también con llevar al pueblo desesperado a las manos de la reacción restauracioncita del capitalismo: “Solamente una persona completamente superficial puede ver en las bandas de Majno o en la revuelta de Kronstadt una lucha entre los principios abstractos del anarquismo y el “socialismo de estado”. En realidad, estos movimientos eran convulsiones de la pequeña burguesía campesina que deseaba, por supuesto, liberarse del capital, pero que, al mismo tiempo, no aceptaba subordinarse a la dictadura del proletariado. La pequeña burguesía no sabe concretamente lo que quiere y en virtud de su posición no puede saberlo. Esa es la razón por la cual cubrió tan fácilmente sus peticiones y esperanzas, ya con la bandera anarquista, ya con la populista… Oponiéndose al proletariado, trató, bajo todas estas banderas, de retroceder la rueda de la revolución.” (Trotsky. Ibíd).
En consecuencia la insurrección de Kronstandt era anti-proletaria, pues fue producto de una reacción armada de la pequeñoburguesía contra las penalidades de la revolución rusa, identificando caprichosamente como responsables de dichas penalidades a los bolcheviques, sin ver más allá el panorama general que habían llevado a tales circunstancias. Y es que en el fondo del levantamiento estaban también los que abogaban por la restauración capitalista y aprovecharon las circunstancias críticas en las que se debatía el pueblo ruso para jalar agua a su molino.
La consigna, “soviets sin comunistas” fue levantada tanto por anarquistas, social-revolucionarios y los liberales burgueses. La burguesía comprendía claramente que sacar de la dirección de los soviets a los bolcheviques en poco tiempo conduciría a la destrucción de los propios soviets. Claro muchos pueden decir que una vez fuera los bolcheviques de los soviets la dirección la podían asumir los mencheviques o los social-revolucionarios, pero “la experiencia de los soviets alemán y austríaco, bajo la dominación de los socialdemócratas, comprobaron este hecho. Los soviets social-revolucionarios y anarquistas podían servir solamente como un puente entre la dictadura proletaria y la restauración capitalista. No podían jugar otro papel a pesar de las “ideas” de sus integrantes. La rebelión de Kronstadt, por lo tanto, tenía un carácter contrarrevolucionario”.
El hambre y el frío había generado disconformidad en sectores obreros, pero no como para catalogarlos de contrarrevolucionarios, porque no ponían en riesgo el curso de la revolución ¿Por qué la sublevación de Kronstandt sí lo era? Hemos mencionado ya que detrás del movimiento de Kronstand se encubrían los que querían la restauración capitalista y, se suma a esto que algunas organizaciones anti-obreras trataron de vincular al movimiento de Kronstandt con esa disconformidad que se presentaba en el seno de los trabajadores. Los amotinados de Kronstandt junto a estas organizaciones clandestinas bombardearon Petrogrado con propaganda y periódicos, pero los trabajadores sintieron que los amotinados estaban al otro lado de las barricadas y apoyaron al poder soviético. En otras palabras Kronstandt estaba aislado políticamente, y esa también es la razón de su derrota militar. Si la gran mayoría de trabajadores y obreros de la republica soviética hubiesen comulgado con los amotinados de Kronstadt esta revuelta no hubiese sido derrotada y se hubiera puesto en crisis al poder soviético una vez desplazada la estrategia de sofocación de los sublevados, pero esto no sucedió y, es prueba por demás clara de que en el curso revolucionario en que transitaban los trabajadores el amotinamiento de Kronstandt era contrarrevolucionario.
Por otro lado ¿Qué programa enarbolaba el movimiento de Kronstandt? Estaban descontentos pero no planteaban una salida al problema económico del momento, simplemente exigían “fuera los comunistas”. Los más consientes eran los que operaban por detrás (la derecha) y planteaban la restauración del régimen burgués. “El ala izquierda” quería la liquidación de la disciplina, “soviets libres”, y mejores raciones, un deseo lanzado al aire pero sin un plan concreto para su consecución y aplicación real. Los bolcheviques sí tenían un plan (obligados por las circunstancias a retroceder un paso): el régimen de la NEP (Nueva Política Económica). Pero la aplicación de la NEP sólo podía calmar gradualmente la disconformidad. Se necesitaba tiempo y experiencia. Por tanto la NEP no iba a calmar inmediatamente las aguas en Kronstandt, los marinos estaban ya dispuestos a lanzar sus cañones contra Petrogrado y los restauracioncitas estaban aprovechando esta situación para dar otro golpe contra en joven Gobierno de los soviets.
Muchos, a estas alturas de la historia se atreven cuestionar el sometimiento militar contra el levantamiento y muchos otros aseguran que ni siquiera se trató de un levantamiento sino de una vil agresión del Estado soviético y del malvado Trotsky contra los marinos indefensos, como si la flota no hubiese estado muy bien armada y dispuesta a disparar (como en definitiva lo hicieron). ¿Qué pretenden con críticas trasnochadas, recurrentes y hasta caprichosas? ¿Que la revolución puesta en peligro dejara que tranquilamente los insurgentes atacaran? Si esto efectivamente hubiera ocurrido, si se hubiera dejado desarrollar la sublevación con tranquilidad… “Desgraciadamente, la contrarrevolución mundial no los habría dejado solos en ningún caso. La lógica de la lucha habría dado predominancia a los extremistas en el fuerte, es decir, a los elementos contrarrevolucionarios. La necesidad de provisiones habría hecho a aquél directamente dependiente de la burguesía extranjera y de sus agentes… Todos los preparativos necesarios para este fin se estaban elaborando. Bajo circunstancias similares, solamente gente como los anarquistas españoles o los poumistas habrían esperado pasivamente un resultado feliz. Los bolcheviques afortunadamente pertenecían a una escuela diferente. Consideraban que su deber era extinguir el fuego tan pronto empezara, reduciendo así, a un mínimo, el número de las víctimas.”
Claro muchos de los que critican los acontecimientos de Kronstandt son enemigos de la revolución y de la dictadura del proletariado. Y de nada sirve que los otros estén de acuerdo con ella de manera discursiva y que luego quieran una revolución sin dictadura y/o una dictadura sin el uso de la fuerza… ¡La revolución misma es una dictadura señores! Y, es inevitable la utilización de la fuerza y la violencia revolucionaria… pretender otra cosa sería negar la revolución por completo. ¿O es que creen que los burgueses se harán el harakiri y eliminaran su Estado por la vía pacífica ellos mismos? ¡ Jamás! Y aun cuando les quitemos el poder por la fuerza seguirán actuando desde las sombras (como en Kronstandt) para recuperar su régimen de opresión. Así se refiere el “acusado” Trotsky , a cerca de la “dictadura agradable” sin el uso de la fuerza con la que sueñan algunos ingenuamente : “Requiere sin embargo, unas cuantas menudencias: un desarrollo igual y, más aun, extremadamente alto de las masas trabajadoras. Pero en tales condiciones la dictadura sería innecesaria. Algunos anarquistas… esperan que en cien o en mil años los trabajadores habrán obtenido un nivel de desarrollo tan alto que la coerción será innecesaria. Naturalmente si el capitalismo pudiera conducir a tal desarrollo, no habría necesidad de derrocarlo. Tampoco habría necesidad de una revolución violenta, ni de la dictadura que es una consecuencia inevitable de la victoria revolucionaria. Sin embargo, el capitalismo decadente de nuestros días nos deja poco espacio para ilusiones humanitarias y pacifistas.”
Pero lo peor y realmente reprochable a los anarquistas es que mientras en España el gobierno del frente popular fusila revolucionarios y traiciona la revolución…¡cuenta su seno con la participación en su de los anarquistas! Y mientras eso sucedía en la España revolucionaria, los anarquistas se ocupaban de la defensa de la Insurrección de Kronstandt contra los “rudos bolcheviques” ¿No es esto una aberración? ¿no causa esto el más mínimo de vergüenza? Además “¿Dónde y cuándo sus grandiosos principios fueron confirmados en la práctica o por lo menos parcialmente? ¿Dónde están los indicios que nos llevan a esperar el triunfo de estos principios en un futuro?” Y hablamos de esto con fundamento en los sucesos históricos. A pesar de la ulterior deformación impuesta por el Stalinismo contrarrevolucionario la Revolución Rusa y la dictadura proletaria constituyen una de las hazañas más grandes de la historia del movimiento obrero y defenderla ,como sacar enseñanzas de ella, siempre será el deber de todo revolucionario.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
"La independencia del arte, para la revolución; la revolución para la liberación definitiva del arte"
1896-1996, centenario del nacimiento de
André Breton principal inspirador del
movimiento surrealista"La independencia del arte,
para la revolución;
la revolución para la
liberación definitiva del arte"(2da. Parte)Rui Costa Pimenta
André Breton principal inspirador del
movimiento surrealista"La independencia del arte,
para la revolución;
la revolución para la
liberación definitiva del arte"(2da. Parte)Rui Costa Pimenta
En enero de 1927, los surrealistas ingresan al partido Comunista francés (PCF). No podía haber peor momento para la toma de tal decisión, al menos desde el punto de vista de las ilusiones que alimentaban. Ese año, después de una prolongada lucha de fracciones, Trotsky es exiliado en Alma-Ata y se profundizan las persecuciones a los trotskistas, que se presentan como Oposición de Izquierda del PC de la URSS. El proceso que Trotsky caracterizó como Thermidor, la reversión de la revolución por una de las alas del partido revolucionario, a semejanza de lo que ocurriera en Francia en 1792 con la caída de Robespierre, estaba en auge. La revolución alemana, gran esperanza de los revolucionarios rusos, había sido derrotada por la falta de iniciativa de la dirección del PCA, concluyendo una secuencia extraordinaria de derrotas de la revolución mundial. Por estas hazañas, Stalin sería apodado por Trotsky, de forma certera, como "el gran organizador de derrotas".
En tales condiciones políticas, las relaciones entre el PCF en acelerado proceso de estalinización y el grupo nucleado en torno a Breton no podrían ser sino de crisis total.
La crisis en las relaciones con el PCF se hace sentir desde el primer momento. Breton es sometido a un verdadero inquisitorio por los dirigentes partidarios, los que quieren impugnar el surrealismo como "teoría contrarrevolucionaria". En cuanto el poeta procura pacientemente explicar los fundamentos del movimiento, queda patente que los stalinistas están lejos de tener algún interés real en una discusión honesta sobre el tema. Breton es rápidamente colocado en situaciones difíciles dentro del partido, siendo designado a una célula de los trabajadores del gas, donde su acción está cercenada de manera vejatoria. Ingresado en enero, en mayo ya no participa más de las reuniones de célula.
Este período, que va desde 1928 hasta 1935, cuando se da la ruptura definitiva con los stalinistas, no obstante, está lleno de realizaciones. Breton publica el Segundo Manifiesto del Surrealismo, donde evolucionan sus posiciones políticas en dirección al marxismo y a la crítica del stalinismo, y varios escritos capitales del surrealismo, tales como Nadja, la Introducción al discurso sobre el poco de realidad, ¿Qué es el surrealismo?, Vasos comunicantes, La Inmaculada Concepción y Revolver de cabellos blancos.
La revista la Revolución Surrealista es sustituida por otra, cuyo nombre marca la radicalización política del movimiento, El Surrealismo al Servicio de la Revolución.
En 1930, no obstante, el grupo va a sufrir una nueva crisis y una de las más importantes defecciones, en un episodio lamentable.
Louis Aragon viaja a la URSS para participar de la II Conferencia Internacional de escritores proletarios y revolucionarios. Al regreso, bajo la influencia del stalinismo, sus relaciones con los antiguos amigos se tornan ambiguas y tensas. En marzo de ese año, a propósito de la publicación de un poema de contenido político, es procesado por incitación al homicidio. Breton sale en defensa de su compañero a través de un panfleto titulado Miseria de la poesía, donde se pronuncia contra el uso de la poesía para fines judiciales y contra el crimen de opinión. Aragón, sin embargo, bajo la influencia de la dirección stalinista, desautoriza públicamente la defensa y se produce la ruptura definitiva. A partir de ahí, uno de los principales integrantes del surrealismo evolucionará como apologista del stalinismo y hará carrera a través del aparato político del PCF.
Breton, procura colaborar con el PCF en el terreno literario, pero las relaciones solamente empeoran. En 1930, propone la creación de una Asociación de Artistas y Escritores Revolucionarios (AEAR), que será fundada en 1932 por iniciativa del PCF, pero sin su participación. Aun así, mantiene un trabajo en común hasta marzo de 1933, cuando la política de los stalinistas convierte cualquier colaboración en inviable y Breton abandona toda actividad en la AEAR. En agosto de ese mismo año, a propósito de la publicación de una crítica a la URSS en El surrealismo al servicio de la Revolución, piden una retractación que evidentemente es negada, llevando a su expulsión formal de la AEAR.
En la URSS están en plena marcha las purgas que llevarán a la liquidación física de la vieja guardia bolchevique. En el exterior, el PCA, bajo las órdenes de Stalin, capitula sin lucha ante el ascenso del nazismo al mismo tiempo que sabotea las posibilidades de lucha unificada de la clase obrera contra Hitler en función de la llamada política del tercer período. En Francia, el escenario es francamente reaccionario. Después de la derrota de Alemania, Stalin, aterrado con la posibilidad (convertida en realidad por su política en Alemania) de guerra entre aquel país y la URSS, concluyó el famoso pacto con el reaccionario gabinete de Laval; el futuro artífice del régimen títere del mariscal Petain, preanunciando la política de los frentes populares, o sea de colaboración con la burguesía imperialista. Los surrealistas, y Breton en particular, se oponen frontalmente a esta política.
El conflicto va a estallar en ocasión de la realización de un Congreso Internacional de Escritores por la Defensa de la Cultura, organizado por la AEAR para junio de 1935. En las vísperas del Congreso, el escritor ruso Ilya Eheremburg había publicado un texto con las más bajas calumnias contra los surrealistas, donde lo menos que afirmaba era que el surrealismo era una excusa para no trabajar y que todos ellos eran pederastas. Pocos días antes del congreso, el azar colocó frente a frente, en una calle de París, a Breton con el escritor que iría a hacerse famoso por su venalidad al servicio de Stalin. El francés no vaciló, agarró al otro por el cuello y le dio una serie de bofetadas.
Los aparatchiks literarios del PCF, hipócritamente, abrirían una gritería contra la "falta de ética" de Andre Breton, intentando impedir la participación de los surrealistas en el evento. Solamente un acontecimiento trágico, el suicidio de René Crevel, en la víspera del congreso, intimidó a los stalinistas y permitió que Paul Eluard leyese al final del encuentro y en condiciones muy precarias, un discurso escrito por Breton donde se condenaba el pacto Stalin-Laval y la política stalinista para la cultura y el arte.
Estos dramáticos acontecimientos sellan la ruptura definitiva de los surrealista con los stalinistas en todos los terrenos. Después del Congreso el grupo publicará un manifiesto, redactado por Breton, que condenará abiertamente el cercenamiento del congreso, y también, del mismo modo, el retroceso político y moral de la URSS. El texto será publicado bajo el título Del tiempo en que los surrealistas tenían razón, firmado por veinticinco personas.
A partir de ahí, los surrealistas evolucionarán en dirección al trotskismo, participando activamente de la lucha contra la política del Frente Popular, de la defensa del líder exiliado de la revolución rusa, lo que resultará en una fértil colaboración entre Breton y el propio Trotsky, exiliado en México, en el proyecto de la Federación Internacional por un Arte Revolucionario e Independiente, la FIARI.
"Total licencia para el arte": El manifiesto de la FIARI
La ruptura de los surrealistas con el stalinismo fue el resultado de su evolución revolucionaria y, en este sentido, constituye un fenómeno peculiar en el cuadro de la evolución de la intelectualidad a partir de la década del 30. La mayoría de la intelectualidad en ese momento evoluciona hacia posiciones stalinistas y, posteriormente, hacia una ideología abiertamente reaccionaria como producto de su desilusión con esas posiciones.
La aproximación entre el surrealismo y el trotskismo, por otro lado, es muchas veces resumida a la colaboración entre Breton y Trotsky. Este hecho, de la mayor importancia, no obstante, está lejos de agotar el fenómeno. Ex surrealistas como Pierre Naville —que en realidad, nunca se apartó completamente del grupo— e integrantes de vanguardia del movimiento, como Benjamín Peret, se convirtieron en militantes trotskistas e, inclusive, dirigentes por largos años. En Brasil, los intelectuales y artistas ligados al grupo de Mario Pedrosa, como Patricia Galvao, estaban muy cerca del surrealismo a pesar del predominio del nacionalismo en las huestes del modernismo brasileño, incluso en sus sectores más radicales.
En 1938, Breton viaja a México, último lugar de exilio del gran revolucionario, y juntos escriben un documento capital y sin precedentes en la historia de las relaciones entre el arte y la política: el Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente, que vendría a ser el llamado a la construcción de la Federación Internacional por un Arte Revolucionario e Independiente, la FIARI, un agrupamiento de artistas y escritores que luchase por el carácter revolucionario de la creación artística, y como tal, se rebelase contra las tentativas tanto de la democracia, como del fascismo y del stalinismo, de subyugar y domesticar la actividad artística para sus fines contrarrevolucionarios.
Escrito por Breton y corregido a partir de observaciones y discusiones con Trotsky, el Manifiesto, comienza analizando la amenaza que la descomposición del capitalismo, ahora bajo la ficción del fascismo, representa para la civilización humana en su conjunto. Para los autores del documento, la actividad creadora no puede nacer en un contexto de estrangulamiento de la actividad humana, hecho que violaría las leyes específicas de la creación espiritual. En este punto, el manifiesto expone una idea cara al surrealismo, la del azar objetivo, la cual es explicada como una "manifestación espontánea de la necesidad", un concepto claramente marxista: "un descubrimiento filosófico, sociológico, científico o artístico, aparece como un fruto del azar precioso, es decir, como una manifestación más o menos espontánea de la necesidad. No hay que pasar por alto semejante aporte, ya sea desde el punto de vista del conocimiento general (que tiende a que se amplíe la interpretación del mundo), o bien desde el punto de vista revolucionario (que exige para llegar a la transformación del mundo tener una idea exacta de las leyes que rigen su movimiento). En particular, no es posible desentenderse de las condiciones mentales en que este enriquecimiento se manifiesta, no es posible cesar la vigilancia para que el respeto de las leyes específicas que rigen la creación intelectual sea garantizado" (del Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente).
Estas "leyes específicas" están colocadas bajo la presión del fascismo y del stalinismo, cuyo esfuerzo para regimentar a la intelectualidad —o más simplemente, para acallar toda manifestación de libertad espiritual— representa un serio desafío. Por este motivo "el verdadero arte, es decir aquel que no se satisface con las variaciones sobre modelos establecidos, sino que se esfuerza por expresar las necesidades íntimas del hombre y la humanidad actuales, no puede dejar de ser revolucionario, es decir, no puede sino aspirar a una reconstrucción completa y radical de la sociedad, aunque sólo sea para liberar la creación intelecual de las cadenas que la atan y permitir a la humanidad entera elevarse a las alturas que sólo genios solitarios habían alcanzado en el pasado" (ídem).
Nada podría estar más lejos del actual programa democratizante de la intelectualidad en todo el mundo, que considera que la "democracia" capitalista es el ambiente adecuado a la creación literaria: "al mismo tiempo, reconocemos que sólo la revolución social puede abrir el camino a una nueva cultura" (ídem).
La lucha por la revolución social está lejos, obviamente, de representar para los autores del Manifiesto una sumisión a la burocracia stalinista, todo lo contrario. Más aún, la URSS de Stalin no aparece como un baluarte de la defensa de la civilización contra la embestida reaccionaria del imperialismo y del fascismo, sino como parte de esta embestida: "Bajo la influencia del régimen totalitario de la URSS y a través de los organismos llamados ‘culturales’ que dominan en otros países, se ha difundido en el mundo entero un profundo crepúsculo hostil a la eclosión de cualquier especie de valor espiritual. Crepúsculo de fango y sangre en el que, disfrazados de artistas e intelectuales, participan hombres que hicieron del servilismo su móvil, del abandono de sus principios un juego perverso, del falso testimonio venal un hábito y de la apología del crimen un placer. El arte oficial de la época estalinista refleja, con crudeza sin ejemplo en la historia, sus esfuerzos irrisorios por disimular y enmascarar su verdadera función mercenaria" (ídem). La impugnación del stalinismo desde un punto de vista revolucionario marxista se destaca como un clarín en el panorama intelectual del siglo, donde los intelectuales de izquierda creyeron su deber cumplir el papel de instrumento venal de la política de la burocracia del Kremlin cayendo a niveles de bajeza política y moral sin precedentes, como Pablo Neruda —que participó del asesinato de Trotsky—, Ehremburg, Boris Pasternac y Jorge Amado, en Brasil.
En oposición al papel pseudo revolucionario atribuido al nefasto ‘realismo socialista’ impuesto por la burocracia, el Manifiesto define en su fidelidad a sí mismo el verdadero papel revolucionario del arte: "La oposición artística constituye hoy una de las fuerzas que pueden contribuir de manera útil al desprestigio y a la ruina de los regímenes bajo los cuales se hunde, al mismo tiempo que el derecho de la clase explotada a aspirar a un mundo mejor, todo sentimiento de grandeza e incluso de dignidad humana" (ídem). Para eso, entonces, "La necesidad de expansión del espíritu no tiene más que seguir su curso natural para ser llevada a fundirse y fortalecer en esta necesidad primordial: la exigencia de emancipación del hombre" (ídem).
El Manifiesto de la FIARI retoma la idea fundamental del marxismo sobre la literatura y la libertad de pensamiento: el oficio del escritor y de artista como fin, y no como medio. En nuestros días debemos retomar vigorosamente "la idea que el joven Marx tenía del papel del escritor". Es claro que esa idea debe abarcar también, en el plano artístico y científico, a las diversas categorías de productores e investigadores. "‘El escritor —decía Marx— debe naturalmente ganar dinero para poder vivir y escribir, pero en ningún caso debe vivir para ganar dinero... El escritor no considera en manera alguna sus rabajos como un medio. Son fines en sí; son tan escasamente medios en sí para él y para los demás, que en caso necesario sacrificaría su propia existencia a la existencia de aquellos... La primera condición de la libertad de la prensa estriba en que no es un oficio.’ Nunca será más oportuno blandir esta declaración contra quienes pretenden someter la actividad intelectual a fines exteriores a ella misma y, despreciando todas las determinaciones históricas que le son propias, regir, en función de presuntas razones de Estado, los temas del arte. La libre elección de esos temas y la ausencia absoluta de restricción en lo que respecta a su campo de exploración, constituyen para el artista un bien que tiene derecho a reivindicar como inalienable. En materia de creación artística, importa esencialmente que la imaginación escape a toda coacción, que no permita con ningún pretexto que se le impongan sendas. A quienes nos inciten a consentir, ya sea para hoy , ya sea para mañana, que el arte se someta a una disciplina que consideramos incompatible radicalmente con sus medios, les oponemos una negativa sin apelación y nuestra voluntad deliberada de mantener la fórmula:toda libertad en el arte." (ídem).
Estas ideas capitales conservan todo su vigor. En aquel momento, la descomposición capitalista se presentaba bajo la forma de un estrangulamiento impuesto por los regímenes totalitarios contrarrevolucionarios de Hitler y Stalin, que parecían detentar toda la iniciativa política, y regimentaban a los intelectuales para sus objetivos ideológicos. En los tiempos actuales, esta situación lejos de haberse modificado se profundizó con el predominio de las tendencias democratizantes del imperialismo. Hoy, la consigna de la democracia es "escribir para vivir y ganar dinero", lo que, con la crisis del stalinismo y la ofensiva ideológica de la burguesía imperialista en descomposición llevó al más completo dominio del mercado sobre la creación artística y toda la actividad intelectual, las que, salvo rarísimas excepciones, no son más que un apéndice de aquella ofensiva.
En esta defensa de ‘Total licencia para el arte’ , relata el propio Breton, Trotsky superó en conciencia libertaria al defensor por excelencia de la libertad en el arte. De acuerdo a su propio testimonio "frente al proyecto inical donde yo había formulado: ‘Total licencia para el arte, excepto contra la revolución proletaria’, fue el camarada Trotsky que nos previno contra los nuevos abusos que se podrían cometer con esta última parte de la frase y lo eliminó sin vacilación" (1).
Este concepto de libertad total para el arte, está lejos de significar un abandono de la dictadura proletaria. Breton y Trotsky dejan claro que "reconocemos, naturalmente, al Estado revolucionario el derecho de defenderse de la reacción burguesa, incluso cuando se cubre con el manto de la ciencia o del arte" (ídem). El arte no puede ser estrangulado en sus medios y objetivos, pero la política revolucionaria no puede ser regida por las leyes del arte. Por eso, una cosa es utilizar todos los medios para la defensa del régimen de clase, de los intereses de la clase dominante en el Estado revolucionario, esto es, de la clase obrera; y otra cosa es, que el Estado procure imponer a los artistas, escritores e intelectuales una partitura que le es extraña y contradictoria con su propio impulso creador. En este sentido, señala el Manifiesto que "entre esas medidas impuestas y transitorias de autodefensa revolucionaria y la pretensión de ejercer una dirección sobre la creación intelectual de la sociedad, media un abismo. Si para desarrollar las fuerzas productivas materiales, la revolución tiene que erigir un régimen socialista de plan centralizado, en lo que respecta a la creación intelectual debe desde el mismo comienzo establecer y garantizar un régimen anarquista de libertad individual. ¡Ninguna autoridad, ninguna coacción, ni el menor rastro de mando!" (ídem).
Más aun. La defensa intransigente de la libertad de espíritu no exime a los revolucionarios de que se preocupen, con el arte y los artistas revolucionarios, de defender sus posiciones revolucionarias en el terreno artístico; el arte, como todas las actividades sociales, además de ser un instrumento de emancipación de la humanidad, es un terreno de lucha para la emancipación humana: "De cuanto se ha dicho, se deduce claramente que al defender la libertad de la creación, no pretendemos de manera alguna justificar la indiferencia política y que está lejos de nuestro ánimo querer resucitar un pretendido arte ‘puro’ que ordinariamente está al servicio de los más impuros fines de la reacción. No; tenemos una idea muy elevada de la función del arte para rehusarle una influencia sobre el destino de la sociedad. Consideramos que la suprema tarea del arte en nuestra época es participar consciente y activamente en la preparación de la revolución. Sin embargo, el artista sólo puede servir a la lucha emancipadora cuando está penetrado de su contenido social e individual, cuando ha asimilado el sentido y el drama en sus nervios, cuando busca encarnar artísticamente su mundo interior" (ídem).
El objetivo político práctico del Manifiesto es el de crear una organización de lucha por estas ideas: "Es hallar un terreno en el que se reuniían, los mantenedores revolucionarios del arte, para servira la revolución con los métodos del arte y defender la libertad del arte contra los usurpadores de la revolución. Estamos profundamente convencidos que el encuentro en ese terreno es posible para los representantes de tendencias estéticas, filosóficas y políticas, aun un tanto divergentes. Los marxistas pueden marchar ahí de la mano con los anarquistas, a condición de que unos y otros rompan implacablemente con el espíritu policíaco reaccionario, esté representado por José Stalin o por su vasallo García Oliver" (ídem).
Esta organización será la FIARI, que reunirá a diversos artistas importantes, principalmente en Francia, pero que será rápidamente abortada por el inicio de la II Guerra Mundial (setiembre de 1939) y por el asesinato de Trotsky (agosto de 1940). No obstante, a pesar de su corta duración, la FIARI y la obra conjunta de Trotsky, se levantan como un esfuerzo desde entonces, que contrasta con otras ideologías y fuerzas políticas, un esfuerzo de gran magnitud, por la defensa de la libertad no sólo del arte, sino de toda y cualquier expresión del espíritu humano.
El final del Manifiesto realiza una síntesis brillante:
"He aquí lo que queremos:
La independencia del arte —por la revolución;
la revolución —por la liberación definitiva del arte."
Notas
1. De un discurso de Breton publicado en Breton-Trotsky, Por un arte revolucionario e independiente, de Valentín Facioles, org.
http://archivo.po.org.ar/edm/edm16/arte.htm
TIPNIS Diciembre 2012
Videourgente
http://videourgente-sc.blogspot.com/
año 2012
EN EL ULTIMO MES DEL AÑO LOS ACTIVISTAS POR EL TIPNIS UNA VEZ MAS SE MOVILIZAN CUANDO LA COYUNTURA ENVUELVE AL GOBIERNO EN CASOS DE CORRUPCIÓN JODIDAS Y LA CONSULTA SOBRE EL TIPNIS CONCLUYE.
viernes, 7 de diciembre de 2012
EL ESMERIL: 2012 FUE UN AÑO DE ASCENSO DE LA LUCHA POPULAR LA CLASE OBRERA DEBE INTERVENIR PARA DIRIGIR ESTA LUCHA HACIA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA
Este es un periodico impulsado por los compañeros del PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO
Trotskista de Santa Cruz.
2012 FUE UN AÑO DE ASCENSO DE LA LUCHA POPULAR LA CLASE OBRERA DEBE INTERVENIR PARA DIRIGIR ESTA LUCHA HACIA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA EL ESMERIL
Este es un periodico impulsado por los compañeros del PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO Trotskista de Santa Cruz.
2012 FUE UN AÑO DE ASCENSO DE LA LUCHA POPULAR LA CLASE OBRERA DEBE INTERVENIR PARA DIRIGIR ESTA LUCHA HACIA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA EL ESMERIL
Este es un periodico impulsado por los compañeros del PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO Trotskista de Santa Cruz.
jueves, 8 de noviembre de 2012
RESISTIRÉ
Resistiré
Cuando pierda todas las partidas Cuando duerma con la soledad Cuando se me cierren las salidas Y la noche no me deje en pazCuando sienta miedo del silencio Cuando cueste mantenerse en pie Cuando se revelen los recuerdos Y me pongan contra la paredResistiré erguido frente a todo Me volveré de hierro para endurecer la piel Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte Soy como el junco que se dobla pero siempre Sigue en pieResistiré para seguir viviendo Soportare los golpes Y jamás me rendiré Y aunque los sueños se me rompan en pedazos ResistiréCuando el mundo pierda toda magia Cuando mi enemigo sea yo Cuando me apuñale la nostalgia Y no conozca ni mi vozCuando me amenace la locura Cuando mi moneda salga cruz Cuando el diablo pase la factura O sí alguna vez me faltas túResistiré erguido frente a todo Me volveré de hierro para endurecer la piel Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte Soy como el junco que se dobla pero siempre Sigue en pie Resistiré para seguir viviendo Soportare los golpes Y jamás me rendiré Y aunque los sueños se me rompan en pedazos Resistiré(Letra de La Calva y Toro)
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